El sentido de la Audición así como el de la Visión cada vez juegan un papel más importante en nuestra vida. Nuestra sociedad es cada vez más visual y más social. Las relaciones personales y con nuestro entorno son más frecuentes y de mayor importancia para nuestro bienestar, formando parte de nuestro día a día. Consumimos más contenido digital y salimos más, restaurantes, conciertos, teatros, talleres, cursos,… nos comunicamos más. Somos seres sociales por naturaleza.
De ahí que sea tan importante cuidar estos dos sentidos.
Vista y Audición.
Con la edad aparece la presbiacusia, así como la presbicia , vista cansada, en la vista.
La presbiacusia como la presbicia, es de evolución natural, nos afecta a todos, es una pérdida progresiva de la capacidad de audición debido a un desgaste y deterioro de los órganos auditivos.
Un dato importante, la pérdida auditiva es más difícil de detectar en su estadio inicial que la visual. Y esto es así porque suele afectar a unos sonidos, a unas frecuencias y a no a todo el espectro audible. En general empezamos a perder capacidad de discriminación de las frecuencias agudas, y a conservar los sonidos graves. Este suele ser el patrón típico “natural” de pérdida asociada a la edad.
A continuación os detallamos los síntomas típicos de que está arrancando una pérdida auditiva para que podáis estar atentos:
. Dificultad para comprender “oigo pero no entiendo” , especialmente en entornos ruidoso
. Subir el volumen de la televisión para poder entender lo que se dice
. Percibir que hay que esforzarse más, prestar mayor atención y concentrarse más cuando estamos en una conversación grupal.
. Dificultad de oír las voces de los niños o de las mujeres principalmente.
. Dificultad para oír el timbre de la puerta, el del teléfono,..
Cada vez nos vienen a consulta más pacientes remitidos por su otorrino quien le ha aconsejado audífonos no sólo para tratar la pérdida sino como prevención ante una posible pérdida cognitiva. Y es que el cerebro se activa sólo por el hecho de escuchar, cada vez que percibimos un sonido nuestro cerebro se pone en marcha para decodificarlo y ser un mensaje comprensible para nuestro cerebro, ya sea decodificando en una palabra, un sonido como que suene el timbre o se abra una puerta, una ambulancia, nuestro cerebro se pone en alerta, etc. El funcionamiento del sistema auditivo y como conecta con nuestro cerebro es apasionante!
La pérdida de audición no tratada afecta a directamente a la comunicación con las personas de nuestro entorno y puede contribuir a que la persona se aísle socialmente, por miedo a no poder seguir la conversación, puede provocar pérdida de autonomía, ansiedad, o incluso depresión, ocasionando todo esto un riesgo a padecer demencia.
Oír bien es fundamental para envejecer de forma saludable
2 de cada 3 personas mayores de 60 años tienen pérdida auditiva.
Os dejamos un link a un post donde os damos .
Consejos para cuidar tu salud auditiva
https://www.opticademercat.com/es/cinco-cuidados-basicos-para-mantener-tus-oidos-sanos/
Y Cuál es el peligro de postergar el cuidado de tu salud auditiva?
Cuando el cerebro deja de recibir estímulos sonoros, vamos perdiendo la capacidad de procesar los sonidos, de lo que os hemos comentado de la capacidad de decodificar el sonido para hacerlo comprensible para nuestro cerebro, de ese “click”, y cuanto más tiempo pase, más sonidos iremos olvidando y más difíciles serán de recuperar después y peores expectativas tendremos de recuperación.
Así que si vas revisando tu vista, también aprovecha para pedirnos una revisión de tu estado auditivo.
Toma nota: Se recomienda hacerse un examen rutinario cada 10 años hasta la edad de 50, y al menos cada 3 años a partir de los 50 años de edad.
Un estudio en los Archives of Neurology, encontró que, comparadas con personas con audición normal, las personas con pérdida auditiva leve tuvieron un riesgo casi doble de desarrollar demencia. Las personas con pérdida auditiva moderada tuvieron un riesgo triple y las personas con pérdida auditiva grave, un riesgo cinco veces mayor. Todos los estudios son recientes y se está investigando mucho para poder ser más concretos. De todas formas ya tenemos suficiente para concluir que no podemos descuidar nuestros oídos.